llegada de la danza del vientre a los EEUU

La llegada de la danza del vientre a los EEUU: Bellydance.

El término danza del vientre (bellydance, danse du ventre) se comenzó a utilizar en el año 1851 en el Palacio de Cristal (Londres), cuando por primera vez se presentó este tipo de danza en Europa. Luego, durante el siglo XX, el término fue empleado en las Ferias Universales de las grandes ciudades.

Es en 1893, en la feria de Chicago (“Word’s Columbian Exposition”) cuando el bellydance es presentado por primera vez en los EEUU.

Bailarina de la Calle El Cairo, en la Feria de Chicago, 1893.

En la feria, que cubrió más de 2.4 km, se destacaron cerca de 200 nuevas construcciones de arquitectura clásica, canales y lagunas, y personas y cultura de todo el mundo. Fue visitada por más de 27 millones de personas (la cuarta parte de la población estadounidense) y se prolongó por medio año. Su escala y esplendor excedieron notablemente otras exposiciones universales, y se convirtió en un símbolo del entonces emergente sentimiento nacionalista americano, marcado por la industrialización y el crecimiento demográfico.

Hubo una pequeña área llamada “Midway Plaisance” donde se exhibieron diversas formas de entretenimiento y todo aquello considerado exótico, vulgar y parte del pasado.

El empresario Sol Bloom, inspirado en las bailarinas que había visto años atrás en la feria de París (1889), se hizo cargo de las concesiones en Midway y llevó bailarinas con el objetivo de montar una exhibición de danza auténtica.

 

Tres bailarinas egipcias en la Feria de Chicago.

La danza del vientre fue exhibida dentro de la feria en el Palacio Moro, en el Teatros Persa y el Teatro Turco, y en la Calle El Cairo. Las bailarinas utilizaban vestidos que resultaban escandalosos para la época, puesto que dejaban a la vista sus tobillos y sus bustos no estaban encorsetados, así mismo sus movimientos de caderas, vientre y busto fueron considerados demasiado eróticos, generando todo esto una gran controversia que atrajo a las multitudes.

El baile egipcio fue representado por una joven conocida como “Little Egypt”, ella fue la sensación de la feria. Según el New York Herald Tribune “Ellá llamó más la atención que el enorme telescopio de setenta toneladas o las construcciones de seis cuadras de largo de las Manufactures y el Liberal Art Buliding".

Farida Mazar Spyropoulos bailarina conocida como Fatima que actuaba bajo el nombre de Little Egypt.

Jamilee, bailarina Siria en la Feria de Chicago 1893.

Desde 1893 en los shows de burlesque de todos los EEUU las bailarinas (estadounidenses y extranjeras) empezaron a presentarse bajo el nombre de Little Egypt, utilizando movimientos que ella nunca había usado. Desde entonces y por muchos años la danza del vientre en los EEUU fue asociada a los cabarets y al erotismo.

Dice Wendy Bonaventura en “Serpent of the Nile”:

“El problema fue que las expectativas de las personas habían sido saturadas por la imagen que el arte y la literatura occidental habían ofrecido de la danza oriental. La mujer oriental había sido caracterizada por su misterio, languidez y la belleza tras los velos. Pero las bailarinas reales que llegaron a occidente con sus músicos en busca de trabajo, no se vestían con trajes como los de aquellas pinturas orientalistas. La influencia oriental en sus ropas diarias se reflejó en sus faldas acortadas, medias y zapatos que usaban en las fotos conmemorativas de las exhibiciones. Los cuerpos voluptuosos, considerados hermosos en sus propios países, no eran considerados con tal valor en occidente. Habiendo sido un recurso para la fantasía por años, cuando ellas finalmente aparecieron en persona fueron recibidas con cierta confusión. Las bailarinas de baladi fueron etiquetadas con una variedad de nombres, incluyendo bellydance y hoochie koochie (por las bailarinas Kooch de la india). Por otra parte, bailarinas turcas, egipcias, sirias, persas e indias fueron todas mezcladas dentro de la misma cacerola etiquetada como Oriental. No importaba a qué país pertenecieran o qué tipo de entretenimiento ofrecían, la expectativa sobre ellas era que produjeran el tipo de espectáculo realizado en un número de baladi egipcio.”

Por aquellos años la danza del vientre era presentada en las casas de Vaudeville, shows de Burlesque y en películas. Para la década de 1920, con la incorporación de velos, variantes de danzas sociales y folclóricas de Medio Oriente, las bailarinas ingresaron a la esfera privada de los salones occidentales, como una forma exótica de arte y de expresión corporal/ personal.

Thomas Edison hizo varias películas de bailarinas en la década de 1890.

Ruth St. Denis también utilizó una danza inspirada en Oriente Medio en la película muda "Intolerancia" de DW Griffith, su objetivo era levantar la danza a una forma de arte respetable en tiempos en los que se consideraba a las bailarines como mujeres de moral relajada. Hollywood comenzó a producir películas como The Sheik, Cleopatra, y Salomé, para sacar provecho de las fantasías occidentales de Oriente.

Bailarina de Argelia en la Feria de Chicago.

Cuando los inmigrantes de los Estados Árabes comenzaron a llegar a Nueva York en la década de 1930, las bailarinas comenzaron a actuar en clubs nocturnos y restaurantes.

A finales de los años '60 y principios de los '70 que surge un nuevo enfoque sobre la danza y la mujer, y con esto muchas bailarinas comienzan a enseñar. Al mismo tiempo, grupos de música empiezan a llevar a las bailarinas con ellos en las giras, cosa que ayudó a generar interés por la danza.

Fuentes: “Historia general del bellydance. Vol. 1”, por Marina Barrionuevo. “Serpent of the nilve”, por Wendy Buonaventura.